Paseo matutino


La gente al parecer, como es domingo está durmiendo todavía. Pero un paseo temprano también tiene algunos atractivos.

































































































VXM2. Vellosillanos por el Mundo 2



Siguen llegando noticias de vellosillanos, que en los lugares más insospechados del planeta, se dejan fotografiar presumiendo de su camiseta de Vellosillo. Su rastro comienza a llenar el mapa mundi.

La gente de esos países,  perpleja, seguramente no sabe lo que significa esa palabra (“Velousilou??” “веллосилло??”). Quizás nunca salgan de dudas.





He aquí algunos nuevos  ejemplos de Vellosillanos por el Mundo.


MARI CRUZ, simpática imagen en el puente sobre un canal de la ciudad de Amsterdam. Holanda.


JAVIER. Junto a la Pirámide y la Iglesia de San Pedro en Cholula. Puebla. Méjico.





SILVIA, en Longyearbyen, en el remoto archipiélago boreal de Svalbard (Noruega),  en el palacio Real de Estocolmo (Suecia) y por último en la alternativa Ciudad Libre de Christiania en Copenhague (Dinamarca).






PACO, mojito en mano en algún lugar de Cuba, posando con fondo de enorme bandera. Con permiso de Don Fidel.




NURIA, en Jamao  sintiéndose como un ave, y también posando en las playas de Sosúa. República Dominicana.





ANITA, en algún lugar de la península de Chalkidiki. Grecia.




TOÑI Y FERNANDO, en el Kruger National Park de Sudafrica, sonrientes, aún sin perder de vista a  los paquidermos que descansan plácidamente a sus espaldas.





Mª CARMEN, CARLOS  junto con la joven CARMEN disfrutando de la brisa atlántica  en Isla Terceira. Piscinas naturales de Biscoitos. Azores (Portugal).




ANITA, pastoreando con el monte Kilimanjaro al fondo,  en Moshi. Tanzania.





LOURDES,  dolce far niente, a la sombra de una palmera, arena coralina y aguas turquesa, yates... en Isla Saona. República Dominicana.




MARÍA Y EDAN contemplando, en luna de miel permanente, la bella ciudad de Obidos.  Portugal.




ANA MARI, señorío en la fuente de Neptuno del palacio de Schönbrunn de Viena. Austria. (menos mal que no hay hacendera).



TOÑI, con el Partenón al fondo y olivos mediterráneos. Atenas. Grecia.



MARGA, como coronada con la Ópera de Sidney, y junto a las Tres Hermanas en las Montañas Azules. Australia.



MIGUEL, tras tomar un refrigerio en la Bodeguita del Medio, prosigue su camino en la Habana Vieja. Cuba.




...y esto señores,  es todo de momento.





Noche de cine y rosas en Vellosillo


Nunca habíase visto cosa igual  en las noches estivales de Vellosillo. 



El improvisado camerino del bar bulle de actividad: voces, nervios y últimos repasos al guión y coreografías, y a los coloridos trajes y tocados. Nadie puede entrar allí ni por equivocación a riesgo de que los artistas  le lancen lo primero que encuentren a mano. Pero a través de la puerta, se acierta a oír una rara mezcla de castizo acento madrileño, alegres jóvenes de la Cruz Roja de los años 60, chicas ye-ye; y  sonidos suecos de Abba.

A la escasa luz del atardecer, extraños personajes que surgen de las calles del pueblo, se apresuran hacia al bar: Scarlet O´Hara y  Rhett Butler llevando su tormentoso amorío, (a Dios pongo por testigo). Procedentes de la Ciudad Esmeralda de Oz, Dorothy, y sus compañeros de viaje: el hombre de hojalata, el león y el espantapájaros,  discuten hacia adónde ir.


Pepe Isbert preocupadísimo recorre los rincones buscando a su nieto Chencho, que se le ha perdido en la Plaza Mayor de Madrid, mientras Mary Poppins observa volando enigmática con su sombrilla y su bolso, siempre severa, acompañada de su amigo Bert el deshollinador,  y los niños Banks.


La noche se acerca. En una esquina, Rick e Ilsa se declaran su amor imposible, “un beso es sólo un beso”. Sólo les quedará París. Se dirigen al bar, (no exactamente al Rick´s,  esta vez podríamos decir al Emily´s.)


Concha Piquer taconea moviendo la atmósfera y el mundo. La gente se aparta a su paso y le grita: Ole!, Ese salero!. La baronesa Karen y el cazador Dennys Finch aterrizan en una era cercana. Un largo vuelo desde una granja en África. Pero había que estar aquí. Por su parte, los pioneros Charles y Laura Ingalls y sus hijas, acuden felices y llenos de entusiasmo como siempre,  pase lo que pase, inasequibles al desaliento.


Un tumulto a lo lejos: las fuerzas vivas de Villar del Rio, con sus trajes de lunares, sombrero cordobés y faralaes.  Ea!, dispuestos a cambiarlo todo… aunque quizás al final nada cambie.


Llega el momento exacto. La noche es cerrada. En un gran corro de mesas frente al viejo escudo de Vellosillo, el público espera,  rebullendo en sus asientos.


No falta nadie y de pronto todo comienza: Luces, cámara, Acción!. Precisión milimétrica de la Presentadora y en la imagen y el sonido. Los protagonistas,  actores y actrices, surgen deslumbrantes y se suceden a su turno, aparentemente calmados, por supuesto dominando la situación. Y evolucionan en la pista, unos bailando o cantando, otros provocando al público, otros simplemente exhibiéndose, aunque todos expresando su arte.



Finalmente se unen en un desfile al ritmo de la música, tras la pancarta que, para quien lo quiera ver, proclama: “Bienvenidos a Vellosillo”. Los vecinos enfervorecidos puestos en pie vitorean, algunos con una mahou en ristre. Se canta el himno. Apoteosis inimaginable.

… Y no lo duden. Esto es solo el principio.






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